miércoles, 9 de mayo de 2012

CUMPLEAÑOS

Hace dieciocho años un despiste imperdonable acabó convirtiéndose en "Mucho más que dos". Debería haber reflexionado, si no lo hice entonces, sobre el significado premonitorio del título de aquel doble casette. Y han pasado años, dieciocho, si mis antológicos despistes no han contado mal.

Puede pensarse que pienso en mucho más que dos por la suma de nuestras hijas a la pareja, y la cuenta sale. Si tener la segunda hija no es igual al doble de tener la primera, sumarlas a la pareja anterior es ya un problema de cálculo complejo. Y no estoy yo, por cuadriculado que sea, para este tipo de cuentas.

El sabio señor don Antonio Morilla dijo aquello de que al fin y al cabo una cifra no es más que la suma de sus dos mitades, pero Inma, que por su aspecto sigue siendo la niña de la primera mitad, ha vivido ya mil vidas. Y sus años han dado para mucho. Puede mirar atrás con cierta tristeza y recordar. Y puede mirar atrás con cierto orgullo y recordar su fortaleza y el amor que ha repartido. Todo se le permite. No solo hoy.

Hay mucha gente que quiere que mire hacia adelante. Hay mucha gente que la necesita. Pero sé que ella a veces lo que quiere es no ser necesitada sino querida, y lo es. Y no solo por lo que da sino, tan solo y tan mucho, por lo que es. Te queremos. Te quiero.

Gracias por tenerme en una de las mitades de tu vida. Si insisto, haz la cuenta, en dos años estaré en las dos mitades.

Felicidades, ardillita.  



miércoles, 2 de mayo de 2012

ESPAÑA NO ES UNA MARCA.

Es verdad que vivimos en tiempos en los que 140 caracteres son demasiado para el lector. Y es verdad que vivimos en la era visual en la que tiene más fuerza un logotipo que una idea.
Quizás por eso, a fuerza de sintetizar, creemos que este país se puede resumir en una marca, en un logotipo de tres franjas.
Y nos olvidamos de que lo que hay detrás de esa marca cada vez es más delgado.
Antes de que a nadie se le ocurriera patentarla, España era un país que intentaba acercarse al modelo europeo. Y los que hemos crecido en la transición vimos cómo se podía perder el miedo a entrar en un hospital de la sanidad pública, cómo se acababan los privilegios infinitos de los altos funcionarios y de los burocrapolíticos, cómo era posible transitar por una red de carreteras decentes, escribir un libro y no morirse de hambre, pensar en voz alta, ser maricón, rojo, desnudarse en la playa, reivindicar el sexo, criticar el estatismo de la Iglesia, hacer una carrera, comprar una vivienda y vivir en paz. Y esas rayas rojas y amarillas cobraron sentido.
Este país se va a la mierda. Nada de lo que se consiguió, nada de lo que hacía la vida mejor va a conservarse, nada.
Y cuando intenten explicarnos que debemos revitalizar la marca España para que el logotipo de las multinacionales pueda verse en un photo-call de otro país, deberíamos pensar, no es eso.

No es eso.

Miré los muros

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

Francisco de Quevedo
(1580-1645)

miércoles, 21 de marzo de 2012

RECORDAR.

Como un susurro y una sombra.
Tan solo un susurro y una sombra.

Así, como el viejo espectro,
el amigo perdido,
o un truco de magia desvelado,
es el recuerdo.

Un susurro.
Una sombra.

viernes, 17 de febrero de 2012

MARATÓN

Según mi reloj, por lo menos el tercer reloj que he usado para hacer deporte, desde noviembre de 2009 he cronometrado 334 horas de ejercicio. Es verdad que de esas 334 horas debo restar las dedicadas a nadar o a la bicicleta, éstas últimas escasísimas, entre otras cosas por culpa de un hidep. que me afanó mi bonita bici nueva. Pero como también mis hijas me han borrado algún que otro registro de la memoria del reloj puedo pensar que, una por otra, las cuentas salen bien. Y si estimo en una media, razonable y conservadora, la media a la que corro en unos cinco minutos el kilómetro, saldrían unos doce kilómetros por hora y unos 4.000 Km. en dos años, restado el tiempo de lesión, unos 40 Km. semanales.

Puestos a hacer más cuentas y, pensando en el tiempo que hace que empecé a correr, la maratón anterior, las medias maratones y las carreras populares, estimo en cerca de 10.000 Km. lo que he podido correr durante mi vida.
Todo eso, los 10.000 y los 500 km. corridos durante los últimos meses no valen nada para el domingo. Para la carrera a la que se encaminan la ilusión, el miedo, el esfuerzo y el entrenamiento. Porque si algo he aprendido de esta carrera es que cada una es un mundo. Y que necesita de una preparación previa, de un esfuerzo muy alto para tener garantías y fuerza para acabarla. Pero, nunca, seguridad.

Si alguien lee esto y va a correr su primer maratón que no se desanime, si se ha preparado acabará, pero que lo sepa, cada maratón es como un bautismo de fuego. Yo voy a hacer el tercero, o la tercera (1), y estoy igual que el primer año.


El mito y la leyenda sostienen la magia de esta carrera. Nació tras una batalla en la que los antiguos griegos se libraron del yugo persa. Resulta que con esto libraron a Europa del yugo asiático y que ahora, los europeos, queremos que Grecia salga de Europa. Pero el soldado, Filípides, ¡cómo olvidarlo!, voló hacia Atenas por una llanura pedregosa para que sus habitantes conocieran la victoria y no quemaran la ciudad. Es cierto que murió tras la carrera, pero Atenas, hasta los turcos y los ingleses, sobrevivió.

La imagen de Bikila descalzo sobre el suelo de la Via dei Fori Imperiale forma parte del imaginario colectivo. El descendiente de los esclavos coronándose emperador en la noche romana.

Y los gentiles 195 m. que separan la valla del palacio de Buckingham del porche cubierto fueron el añadido condescendiente y galante para que no se mojaran las damiselas de la familia real británica. Aun así, hasta en las repúblicas se tiene que correr ese corolario en el que tardaré un minuto. Y no seré nada monárquico.


Es mucho esfuerzo. Mucho. Esfuerzo y tiempo el empleado Y como durante la travesía que supone la carrera no quiero pensar en nada que no sea el esfuerzo, las piernas, los brazos, el avituallamiento, pienso ahora en las noches de frío, en la lista mil veces repetida de canciones repetidas, en la soledad de la carrera, en las estrellas, en el hogar que se deja atrás cada día, en el adiós diario a mi mujer, con la que no compartía el tiempo del asfalto... todo eso se arrastra. Pero al maratón, a la maratón, se llega sin ataduras.


Con tan solo 42.195 m. por delante. Contra el tiempo y el gris asfalto.


(1) Sobre si es el maratón o la maratón no lo tengo claro. Aquí me alejo un poco de la norma académica que establece Lázaro Carreter en El Dardo en la Palabra y creo que es mejor dejar libertad en el género. Al igual que ocurre al referirnos a muchas ciudades de las que decimos que es bonita, como si fueran mujeres, o, algunas veces, feo, véase el ejemplo, Madrid es feo.

miércoles, 1 de febrero de 2012

WOODY ALLEN QUE ESTÁS EN LOS ALTARES.

Hay personas que somos pretenciosas por naturaleza y decimos apreciar el Arte, y solemos despreciar la artesanía. Eso suele ocurrir entre los que nos damos por entendidos en cualquier materia, olvidamos un elemento primario, el goce o el gusto, y nos decantamos por los superfluo, por los adornos, por la grandilocuencia.

El otro día pude, al fin, ver Midnight in Paris y me gustó. Se trata de un pequeño cuento acerca de un escritor que transgrede las leyes del tiempo y viaja en taxi al pasado cada noche. Un bonito cuento en un bello escenario. Una película ejecutada con la maestría de un genio que sabe, con el tiempo y el buen hacer, contar una historia.

Los comentarios que escuché sobre la película me llevaron a pensar que estoy fuera de una órbita, la de la moda. Y debe ser que haber pasado la cuarentena me permite moverme en mis propios cánones y gustos. Pero me molesta la ligereza con la que se dice que Woody Allen solo hace la misma película y vídeos de promoción turística desde hace tiempo o que a Woody Allen se le perdonan muchas cosas. Me molesta porque quienes lo dicen me recuerdan a veces a masoquistas pasados de rosca que solo encuentran placer en una nueva vuelta de tuerca, en que se retraten el peor de los submundos, las pasiones más aburridas, la música más chirriante, un mundo más feo. Y es que las pequeñas, las viejas historias, las fábulas y mil cosas como los cuentos, los poemas, las canciones, a veces bastan con que conecten con nosotros, aunque sea en una palabra o en un verso, para que sean geniales. O, quizás, y más importante, para que nos gusten.

La cámara de Allen nunca, o quizás solo en Zelig, ha sido experimental en lo formal, encuadres clásicos, planos secuencia, montaje claro y lineal. Lo revolucionario de Woody Allen ha estado siempre en el guión, en la interpretación, en la habilidad de contar siempre la misma historia, de reírse del mundo y de sí mismo y de conseguir engancharnos. Y Midnight in Paris, La Rosa Púrpura del Cairo, Acordes y Desacuerdos son pequeños cuentos que se alternan en su duda existencial, en su acercamiento y su alejamiento continuo del judaísmo, del miedo a la muerte. Son como pequeñas variaciones en una melodía madre, como una pequeña composición de jazz al estilo de Nueva Orleans.

Desde hace unos años ha descubierto un mundo fuera de Nueva York, una serie de ciudades faro a las que ha trasladado sus historias, unas veces con un acierto extremo, Londres o Venecia, Match Point o Todos dicen I love you. Otros fiascos como Barcelona. Y es que parece que como a los viejos Kurosawa y Billy Wilder ya nadie le financia películas en América. Una lástima.

Pero el astuto Allen lo sabe, sabe que lo criticarán, que dirán que está viejo, y se ríe de ellos en esta película. Ahí está el pedante. El que, sin saber muy bien lo que dice, no sabe decir si le gusta o no un vino, sino que prefiere uno con un toque más de tanino. Pues … (termínese aquí con rima).

Y yo, si fuera parisino, le daría un beso a Woody Allen. Por si acaso pongámoslo en los altares, antes de que venga Vicente Aranda y lo convierta en un actor porno o un director coreano lo martirice ante las cámaras.

Por el bien del cine.

GARZÓN.

Lo primero es creer en la equidad de los jueces del Tribunal Supremo, por mucho que cueste creer en la independencia de una decisión en la que no ha habido fisuras y que se conocía de antemano, hay que pensar que los jueces han actuado primando el respeto por los derechos del encausado y el principio de habeas corpus.
Claro que en este caso también Garzón es un encausado y parece que no ha tenido la posibilidad de presentar las pruebas necesarias para su defensa. Y claro que se conocen precedentes de escuchas que han sido declarada ilegales, no se han tenido en cuenta en la causa, y el juez ha seguido con el mismo caso, el mismo puesto, la misma sala... Y hay que creer en la justicia y en los jueces porque de haber juzgado ellos a Camps, dejaron claro que lo habrían condenado. Pero es el caso de un juez, un pequeño juez que no se ha metido nunca con ningún político, pecata minuta.

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Lo sorprendente es que los sectores más derechistas y reaccionarios hayan celebrado la condena a Garzón como si hubieran ganado la Champions, curioso.
Y es más curioso que condenen a Garzón por vulnerar un derecho fundamental del individuo, el derecho a su defensa. Curioso, porque justo Manos Limpias está en contra de que este juez investigue la vulneración de un derecho fundamental como no hay otro, el derecho a la vida.
Dentro de este cúmulo de curiosidades, a cual más o menos curiosa, está el curiosísimo hecho de que la izquierda cuando le toca, y en contra de la idea fundamental del interés general por encima del individual, hace una exaltación de los derechos individuales, de las libertades propias del individuo frente a la necesidad del estado o de la sociedad. Y es curioso que la misma derecha que pregona, pide y solicita la pena de muerte, que cimenta sus tesis económicas en el liberalismo más feroz, cuando toca acude a la razón de estado, a las libertades más revolucionarias, a condenar los métodos contra la libertad, cuando poco antes ha solicitado el endurecimiento de las penas a los condenados, castración química y no sé cuantas más barbaridades... Cuando menos resulta curioso este, nuestro país.
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El descubrimiento de que la raya que divide lo bueno de lo malo es variable y que la mueve a su antojo el que esgrime un argumento contra el otro, al igual que yo hace años moví la línea de un partido de fútbol playa convirtiendo un penalti de libro en una falta al borde del área, lo realicé hace años, muchos. Al margen de lo que sufrí como persona con criterios que cambiaban para que otros fueran los beneficiados, recuerdo con claridad los tiempos duros de ETA. Aunque decir tiempos duros y ETA es reiterativo, si existen cualquier tiempo es duro, me refiero a los años en los que asesinaron a más personas. En aquella época se hablaba de aplicar la solución alemana a los Bader-Meihoff, dejar que se fugaran y aplicarles una sumarísima ley de fugas. O la solución británica en Gibraltar, tiro en la nuca directo y sin mediar palabra.
Pues bien aquellos que hablaban de ser también asesinos de una u otra forma, fueron los que con mayor vehemencia alzaron su voz para denunciar la trama de los GAL.
Y es cierto que existió, pero la mayoría de los que la denunciaron, no defendían ni a nada ni a nadie, tan solo atacaban al gobierno socialista.
Curioso, pero es un asunto que todavía está pdte. (y con esto, que quede claro, quiero decir pendiente, no presidente, faltaría más).

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Y el ya difunto Fraga que ha sido rehabilitado y reconvertido en un Padre de la Patria, en el Señor de la Constitución. Curioso que un hombre con su experiencia, su inteligencia y el enorme conocimiento que tenía de las leyes y del legado jurídico y la tradición normativa romana, napoleónica y germánica, jamás fuera considerado el adalid de las libertades que ha resultado ser una vez muerto.
Es curioso que pase lo que pase, las leyes, que se asientan en una tradición de siglos, mantengan su espíritu, y que no es otro que el conseguir que la rueda del poder siga rodando y en propiedad de los mismos, y que aplaste a quienes se interponen.
Y los aplasta sin saber nadie qué hace que se muevan ni cómo se mueven, pero como se mueven y han de moverse así, te aplastan, dicen los jueces.
Curioso.

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En la calle Julio Pellicer de Córdoba había una pequeña panadería a la que mi madre me mandaba a comprara el pan los sábados.

Un sábado de febrero se me coló un hombre, yo, pequeño, estaba callado y la dependiente se lo hizo saber. Se nos había colado a mí y a otro señor mayor.
- Pues que espabilen. El niño tiene que hacerse un hombre y pelear. Y el rojo este que se calle. ¡Hay que ver! ¡Que me he colado, yo! ¡El jefe de Falange!
- Mire usted, lo siento. Dígame qué le despacho.
- Te voy a decir el qué. Pero antes te voy a contar lo que hicieron los rojos, que cuando liberamos Málaga habían convertido las iglesias y la Catedral en pocilgas donde tenían las bestias y los cerdos. No habían dejado ni hostias ni vino en ningún sitio y tuvimos que comulgar con pan duro antes de darles lo suyo. ¡Qué vergüenza!, mujeres divorciadas, con niños y sin casar. Unas putas, eso es lo que eran las de allí. Y ellos unos maricones cobardes.
Dame una telera y un pan bombón.
El hombre, el rojo, estaba con la cabeza gacha, y solo una vez que se habían ido el falangista, su bigote y sus gafas de sol, empezó a llorar. La muchacha le preguntó por qué no había protestado antes, por qué lo había dejado que lo llamaran rojo. Y el hombre contestó.

- A mi madre y a mi hermana las mataron en la carretera camino de Almería. A mi me crió mi abuela y Don Antonio, el que se acaba de ir, me lo recordaba cada día. Cada vez que necesitaba trabajar, moverme y, hasta para casarme, tuve que pedirle permiso, acudir a él, al Sindicato y rogarle. Por miedo. El que no tuvo mi padre hasta que le dieron el paseo.
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Y Garzón es culpable, sí. De muchas cosas, la principal de no haber sabido llegar hasta el final, de quedarse a medias y de no haber sido más listo que ellos.

Y también es culpable de mi caída de la bici. De aquel día que ordenó la detención de Pinochet y yo con las prisas, la emoción y la ingenuidad de pensar que pagarían su culpa los culpables y un niño jugaría en una alameda, me tragué una glorieta a cincuenta por hora.

Curioso lo que se consigue cuando se cree en la gente. Una caída.

miércoles, 11 de enero de 2012

MARTA Y EL VIENTO.

Como sabe sentarse Marta en la encimera roja de la cocina no sabe sentarse nadie. Es cierto, una magia antigua la hace apoderarse desde ese trono de la estancia. Y es posible que de la casa.

Cuando ella se sienta a ayudarnos a cocinar, el tiempo transcurre más deprisa y más despacio a la vez; Marta canta, charla, come, prueba, extiende el tomate o hurta el queso en un instante que no acaba nunca. Y consigue, desde una altura no superior a mi costado, asemejarse a un surfero distraído que desde un acantilado vigila que Eolo le envíe la ola perfecta.

Sé que su pelo de rebelde lo mueve un viento que va con ella, que ensortija el cabello rizado de Carmen y que nos mueve a Inma y a mí como a las velas de un navío que no navegará sin esa animosa brisa. Lo comprobé un día sentado en el sofá, mientras las esperaba. La casa era un remanso de silencio y de quietud, que se transformó en otra cosa desde el mismo momento en que se abrió la primera rendija y penetró su brisa.

Bóreas y Céfiro, Carmen y Marta, vientos de pequeños aguaceros y suaves brisas de primavera.

jueves, 6 de octubre de 2011

LA PARÁBOLA DEL BAR.

En aquel tiempo subió Jesús a la montaña. Y en los días en los que él oraba, sus discípulos lo esperaban y  ansiaban su venida para que los reconfortara.

Y cuando hubo descendido Jesús de la montaña, sus discípulos le preguntaron. Ismael, el más amado, se adelantó:

- Jesús, muéstranos el camino. Cuéntanos los misterios de esta vida y la manera de alcanzar el Paraíso.

Y Jesús habló:

- Hace años yo vivía en un lugar pequeño. Como veis, por mi aspecto, no era de los que andaban en el grupo de los más chulos de la pandilla. Pero sí era amigo de los que llamábamos “guais” y conocía los lugares a los que iban. Así conocí bares, discotecas, casinos, pubs y cafeterías y, de alguna manera, los pusimos de moda. Era siempre igual, la avanzadilla veía un garito, hablaba de él en clase y los viernes quedábamos allí porque las niñas decidían que fuéramos. Así con varios lugares, así fue durante mucho tiempo.

- ¿Qué más pasó, Maestro?

- Con las semanas nos cansábamos de determinados sitios y los dejábamos. Ese momento llegaba cuando el bar se llenaba de otros grupos que nos imitaban y el bar, en cierta manera, dejaba de ser, ¿cómo decirlo?, …

-¿Elitista?, ¿exclusivo?, sugirió Ismael.

- Innovador, puntero, nuestro al fin y al cabo. Y en verdad os digo que era el mejor momento para el dueño del bar, pues acudía en masa la gente al considerarlo el lugar de moda. Nosotros ya no íbamos salvo para comprobar cómo había degenerado. Y llegaba el momento en que esta gente también se iba del local pues llegaban grupos que nada tenían que ver con los estudiantes, los pijos, los “guais” o los que vinieron después. Y esa era la muerte del local, el momento en que empezaban las peleas y las copas de garrafón.

- ¿Y así acababa todo?

- No. A veces volvíamos y veíamos las ruinas. Y entre los despojos de vez en cuando surgía un destello de lo que fue.

- Maestro. No entiendo nada.

- Ismael, no te preocupes, tampoco tú serás entendido. Pero yo te digo que en el futuro escribirás una canción y que por ella y de ella vivirás.

- Maestro…

- Y en verdad os digo que así como los bares van naciendo y muriendo con la superpoblación, así pasa con otros lugares, con las comidas, con los libros,…

Y en verdad mi padre lo dice así, y así es Facebook. Así fue con Facebook, pues no es ya sino la ruina de lo que fue, y así será hasta el fin de los días.

¡Ohsanna!

sábado, 21 de mayo de 2011

INDIGNACIÓN

Rompo de manera deliberada mi silencio en este blog y todo viene por un dilema moral y personal, quiero estar en un sitio en el que no estoy y en el que tampoco sé si quiero estar.

Desde Facebook me invitaron a una convocatoria contra la que he despotricado por la forma con tan poco fondo con la que se hizo, por hacerse a través de supuestos marginados que manejan i-pods, i-books, i-pads, i-phones y toda la i-familia. Pero desde el domingo pasado la inercia y la fuerza del movimiento han fagocitado los i-corazones de los i-diotas y se ha transformado en la conciencia de los conscientes, de los que estamos hartos y consumidos por la política, la corrupción, la macroeconomía, el pensamiento único y todos los supuestos sobre los que se asienta este sistema.

Sé que en mi hastío y mi indignación confluyen mi hastío y mi indignación personal, la privada, y la pública, la del ciudadano que tiene que pagar por respirar, que no puede montarse con sus hijas en un autobús en la verde ciudad de Sevilla, que no puede elegir un colegio decente y que teme enfermar porque se ve desamparado. Y sé que mi indignación sigue la estela de alumno del maestro Sampedro.

He estado en muchas luchas anteriores que nacieron como revoluciones y apenas quedaron en un resoplido, siempre alguien las manejó, siempre alguien fue comprado. Esta que nació como una pequeña fiesta ha cogido el carácter de algo mayor que la revolución, el de la insumisión. Sé que es absurdo pero la prueba de fuego de este movimiento es el de que haya sido prohibido. Y qué más da, que prohíba un órgano al que no se reconoce mil veces, porque mil veces se desoirá.

Yo no he estado en ninguna de las concentraciones, pero voy a apoyar al 15 M sin traicionar mi voto, mañana tomaré una papeleta del partido al que suelo votar y sobre ella escribiré, INDIGNAOS, 15-MAYO, POR OTRA DEMOCRACIA. Sé que no valdrá para nada mi voto nulo, que no llegará a verlo nadie más que los miembros de la mesa, pero me bastará a mí.

lunes, 17 de enero de 2011

ÍNDICE

  • CIERRE TEMPORAL.

  • DICCIONARIO. HOLLAR.

  • SUEÑO. NAVIDAD.

  • CONDENADO.

  • UMBERTO ECO, QUE ME HAS COPIADO.

  • VENECIA.

  • POEMA.

  • DEL TRABAJO.

  • ESCRITORES.

  • LIMBO.

  • EL DOBLE.

  • DICCIONARIO. TRASMINAR.

  • LA IDENTIDAD DE EULER.

  • UN SUEÑO. SOLDADO A CABALLO.

  • LIMBO.[CORCHETEADO]

  • EL SILENCIO DEL BAJO.

  • LA RED.

  • ¿POR QUÉ CORRER?, ¿POR QUÉ CORRO?..

  • UN CORTO RELATO.

  • LA CHICA DE MANCHESTER.

  • BRISAS.

  • SOBRE ANATOMIA DE UN INSTANTE.

  • CAFÉ. [DESESTRUCTURADO].

  • SOBRE LAS LISTAS.

  • LA MUJER OSMÓTICA.

  • CAFÉ.

  • PUBLICIDAD.

  • UN TÍO CON UNA GUITARRA.

  • 12 DE OCTUBRE, LA BENEMÉRITA.

  • LA CHICA DE MANCHESTER [BORRADOR/ANTECEDENTES]

  • 40 COSAS.

  • 7 DE OCTUBRE. CUARENTA.

  • LA PARTIDA. [ANOTADA]

  • LA PARTIDA.

  • VEINTITRÉS AÑOS DESPUÉS.

  • MEZCOLANZA. MISCELÁNEA.

  • EL ALAMBRE

  • LA SOLEDAD DEL SOCORRISTA

  • EL MIRLO

  • EL JOROBADO

  • SOBRE LA TRISTEZA

  • POR LA TIERRA DEL SLOW FOOD

  • TULIPANES

  • PASEOS CON UN CADÁVER.

  • STUCK ON A SONG.

  • SUEÑO

  • REBELIÓN

  • SUEÑO DE UN VIERNES. EL ABUELO.

  • MIS PAÍSES.

  • LOS HOMBRES TAMBIÉN HABLAN DE AMOR

  • TRIATLON

  • LADRÓN, COFRADE, FUNCIONARIO Y DIÁCONO

  • HAY ALGO QUE HUELE A PODRIDO.

  • LA TEORÍA DE INSPIRONES Y ESTUDIONES.

  • LA POLÍTICA EMEPETRÉS.

  • IN MEMORIAM. MIGUEL DELIBES.

  • GRACIAS GAVI. GRACIAS PEPE.

  • IN MEMORIAM

  • COCINAR CON LÁGRIMAS.

  • LA IGLESIA DE LOS ALTOS.

  • DICCIONARIO. BASTINAZO.

  • EL LIBRO DE LAS CARAS.

  • SOY UN TRISTE.

  • DICCIONARIO. PLURIVERSO.

  • MORIRÉ.

  • EL DISCURSO QUE NUNCA PRONUNCIARÉ. FUNCIONARIO.

  • EL DISCURSO QUE NUNCA PRONUNCIARÉ. EL RÍO.

  • CAFÉ CON V.R.

  • EL AZAR. ENSAYO FALLIDO.

  • CENA EN EL SALÓN. TERCERA VARIACIÓN.

  • CENA EN EL SALÓN. SEGUNDA VARIACIÓN.

  • CENA EN EL SALÓN. PRIMERA VARIACIÓN.

  • CARMEN EN LAS NUBES.

  • ¡ AY, AMIGO!

  • EL GATO DE SCHRÖDINGER

  • SI VIS PACEM...SED OCULUM PRO OCULO

  • BREVES TINTINEOS

  • FEO, CATÓLICO Y SENTIMENTAL.

  • EL TIGRE ENJAULADO

  • UN HOMBRE SOLO EN EL PARQUE

  • LA LEYENDA DEL INDOMABLE

  • UNA ÚLTIMA COPA

  • RECUPERAR EL AMOR

  • CADA DÍA

  • OTRO AGOSTO, OTRO VERANO, OTRA MALDICIÓN AGONIZANT...

  • VIAJE AL FUTURO

  • LOS CAFES DE LA ESCUELA

  • NO HAY TÍTULO PARA HOY. TODOS HAN SIDO YA ELEGIDOS...

  • LUNES TORMENTOSO

  • EL MAR

  • SORPRESA A DESHORA

  • MARTES ... ODIADO MARTES

  • NAVEGAR EN AGUAS DESCONOCIDAS.
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